Conocer sobre primeros auxilios es sumamente indispensable. En algún momento de nuestras vidas cualquiera de nosotros podría estar en alguna situación de riesgo en donde se requiera ayudar e incluso ayudarse a sí mismo.

Ante las heridas pequeñas y que no representan riesgo es fácil reaccionar, pero ¿sabrías que hacer en caso de que alguien sufra alguna de importancia en donde el sangrado sea abundante? En este artículo te enseñaremos qué medidas de primeros auxilios tomar.

  1. Tranquiliza a la persona lesionada. Esto es muy importante pues así no te pondrá nervioso y a la vez te permitirá maniobrar y manejar con más temple la situación.
  2. Atiende al herido recostado. Haz todo lo posible por evitar la pérdida de calor corporal; recuestalo sobre alguna alfombra o manta.
  3. Libera la herida de prendas o cualquier cosa que la esté rodeando. Es necesario quitar todo siempre y cuando no sean objetos grandes o clavados profundamente. No la limpies aún.
  4. Detén la hemorragia. De ser posible consigue algunos guantes o limpia tus manos, coloca algún paño limpio o en el mejor de los casos, una venda estéril sobre la herida. Ejerce firme presión con la palma de tu mano para frenar el sangrado hasta que se detenga. No ejerzas presión directa si se trata de una lesión ocular o donde exista un objeto incrustado. Si es posible, levanta la extremidad lesionada por encima del nivel del corazón.
  5. No le quites la gasa o la venda. Incluso si la sangre se filtra a través de la gasa o el paño no las retires, agrega otro por encima de los saturados. La presión debe continuar.
  6. Inmoviliza la parte del cuerpo lesionada. Al estar seguro de que las vendas están reteniendo lo más posible el sangrado, acerca al lesionado a una sala de emergencias, de este modo recibirá la atención profesional de una forma más veloz en cuanto llegue.

Nunca olvides llamar al 911 o a un servicio de emergencia médica de confianza. En Centro Médico Noroeste estamos para ayudarte.